30 agosto 2010

Doble filo

La tacha contra Álex Kouri fue ratificada, se veía venir.
Kouri debía acreditar que vivía en Lima desde hace dos años por lo menos y no lo hizo porque simplemente no cumplía con ese requisito. Entonces, si Kouri no vivía en Lima, no podía seguir en carrera; si quieres ser alcalde de una ciudad, vive allí.
Primera conclusión: Quizás a Kouri le conviene todo esto (como ya lo he leído y escuchado): lo tachan -suerte que coincidiese con su bajón en las encuestas- y queda libre para, tal vez, tentar un cargo más importante (y mejor remunerado, por supuesto).

Al proceder esta tacha, la actriz Ivonne Frayssinet -candidata a Teniente Alcaldesa en la lista- habría reemplazado a Kouri. Sin embargo, horas después de conocerse la tacha, Frayssinet desistió de tomar el mando de la candidatura; parece que desde un principio no sabía del lío en el que se metía.
Entonces, quien tomó el puesto fue el candidato a Regidor Fernán Altuve, de pasado no muy limpio.
Segunda conclusión: ¿Cómo es que la ley permite que, habiendo sido tachado el candidato principal, la bola de fuego se pasee en distintas e indecisas manos?

Fernán Altuve es ahora el (dudoso) candidato a la Alcaldía de Lima por el (dudoso) partido Cambio Radical tras la ¿desafortunada? tacha que impuso el Jurado Nacional de Elecciones al (dudoso) señor Álex Kouri.
Pues bien, resulta que a Fernán Altuve (en realidad, a Álex Kouri) se le ocurrió la "brillante" y "respetuosa de la ley" idea (nótese la ironía) de, de darse la fatalidad de que llegue a la Alcaldía este 3 de octubre, crear (inventar, sacar del sombrero, manotazo de ahogado, conveniencia política, adulación) la Jefatura de Gobierno Municipal y nombrar a Álex Kouri como el máximo responsable. Es decir, y en palabras del propio Altuve, Kouri será quien maneje los destinos de Lima...
El comentario se cae de maduro y algún periodista lo hizo: "El JNE lo ha tachado por no vivir en Lima". Entonces Altuve -armado con la vieja usanza de alzar la voz, el efecto sorpresa y el efecto compasión- resolvió el caso afirmando que esa Jefatura sería un cargo administrativo y que no se puede "matar civilmente" a Kouri, "¿Entonces ya no puede trabajar?" se preguntaba Altuve queriendo hacernos los tontos, ganarnos por atrevido y sacándole brillo al juego de doble filo en el que se está convirtiendo la política de estos días y muchos anteriores y que parece que se va a seguir instalando.
Tercera y última conclusión: Qué asco, es una monumental vergüenza.

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