Me alarma, ¿qué quieres que te diga? Me preocupa, me ilusiona, me predispone. Perdona el arrebato de sinceridad a estas alturas de la vida pero así están las cosas, qué sé yo, de pronto me entró un miedo y la incertidumbre por tu felicidad, tu futuro, tu paz. El mundo puede no ser el mejor lugar para que crezcas feliz, para que vivas una vida llena de experiencias valerosas y te rodees de las mejores personas que puedas encontrar pero es lo único que hay y, bueno, luchar por amor es lindo.
Por supuesto, tienes que saber que mamá y yo te amamos y estamos siempre para ti, que haremos lo posible porque este mundo que te presentamos sea el mejor que puedas recibir, aunque nunca lo sea, pero que pueda ser lo mejor, lo que más feliz te haga.
Tienes que saber también que vas a llorar mucho, es bastante probable, que te vas a indignar, vas a ponerte rabioso. Pero sabrás también de la felicidad y la complicidad, te enamorarás, tendrás tus propios hijos, te ilusionarás.
Este mundo es muy extraño: verás desencuentros, tristezas, dolores, gente mala; pero también esperanzas, niños jugando en los parques, gente buena devolviendo el dinero encontrado en la calle, cediendo el asiento en los buses. Dependerá de ti hacia qué deseas voltear la mirada, qué ejemplo deseas seguir y qué sonrisas deseas llevar.
Sé siempre lo que quieras ser. Ni mamá ni yo vamos a impedirte la felicidad y siempre estaremos pendientes de lo que necesites, tendrás con nosotros los consejos más precisos para que seas tú quien tomes tus propias decisiones, libre de todo y siendo honesto contigo mismo.
Cuídate de los charlatanes, son los peores, hijo. Lucran con la atención de la gente, la atrapan, juegan con ella; estate alerta, no caigas en sus ademanes, son muy peligrosos. Como contraparte, alimenta tu costado bueno, sé una persona generosa, alegre, sonríe, sé alguien a quien la gente recibe con felicidad, quiérete y hazte querer: aunque pueda sonar un poco frío, es lindo sentirse querido, saber que hay alguien a que le alegra tu presencia.
Intenta no mentir. Yo sé que es un consejo extraño y que con lo dicho antes te estuviera preparando para una guerra. Tal vez, pero siempre se lucha mejor con la verdad, con la sinceridad como mejor arma. Las mentiras son fáciles pero son, tarde o temprano, una prisión que no vale la pena.
Respeta a los demás, cada quién tiene su manera de ser feliz. Al final, se trata encontrar un espacio donde uno pueda desarrollarse con libertad y a plenitud. No importa si uno es ateo, judío, homosexual, artista, viejo; ésas son etiquetas que hacen más daño que bien.
Y no juzgues. Todos tenemos historias y razones para hacer lo que hacemos, cada quien es un mundo distinto y uno no debe pasarse la vida queriendo ser el juez del resto de personas, eso no suma y no es bueno jamás.
Vamos a luchar porque tu vida sea la mejor, la más plena, feliz, libre.
Te ama,
papá.
10 junio 2013
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