Ya te extraño.
No te escribo como tu enamorado. Te escribo, hoy, como un poeta desangrando, como esos que suelen gustarnos leer para cosquillearnos los corazones atiborrados de amor. ¿Te acuerdas que cuando cumplimos un mes de enamorados, me habías prestado un libro de Octavio Paz y, al vernos, yo te leí un poema suyo que me gustó? Bueno, esto es algo por el estilo.
Mañana cumples años, mi amor.
Es domingo 2 de marzo, 2014. Hemos pasado dos días juntos, hermosos, y hemos celebrado un mes más como pareja de la manera más inesperada tal vez, bueno, han sido dos días raros, lindos pero extraños para nuestra costumbre. Y es lindo que haya sido así pues nos renueva y nos regala más palabras y comentarios para alegrarnos. Más.
Como ves, se me juntan las felicidades. La de tu cumpleaños, la de nuestra celebración. Es que te escribo con la resaca de hoy, con el capricho de dejar en estas palabras aquellos sentimientos que revolotean mi mente y acobardan mis ojos cuando me pongo los audífonos y cada canción me mira con tus ojos y me sonríe con esa boca hermosa que roza mi boca cuando nos besamos.
Sólo han pasado horas desde que me despediste en el paradero y ya te extraño. Yo quiero la vida contigo, yo quiero la vida con vos, Thomas, ayúdame con el francés.
Perdona si estas palabras no tienen cohesión entre sí. Ya se me es costumbre.
Tu vida es increíble. Es una caja mágica. De esas que abres y salen a volar las palomas, o te encuentras con un chocolate o lo que sea. Es una caja de música. De esas que abres y una bailarina con tu carita de niña baila al son de una melodía que bien podría tener tu nombre por ser tan como tú, como tu corazón.
Tu vida es increíble. Y que me dejes ser parte de ella es un lujo, de esos que ni se sueñan en los sueños más hermosos que pudiera uno tener. Es así.
Y bueno. Las palabras nunca alcanzan. Son traicioneras, ¿sabes? Pueden llegar en el momento indicado muchas veces pero otras, como ahora, parecen no existir siquiera y uno tendría que verse obligado a decirlas con besos, abrazos, acciones, miradas. Pero no estás aquí.
Pero estás.
Cuánto estás conmigo, mi amor. Cuánto te siento a mi lado, acompañándome, soñando conmigo y viviendo experiencias nuevas y cada vez más juntos, más compañeros, más amigos, más novios. Más.
Te amo mucho Camila y sé que, como sea que suceda, la vida te será amiga y fiel, porque ése es tu destino. Así siempre será.
Feliz cumpleaños mi amor.
03 marzo 2014
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario