08 diciembre 2014

Mar / Mi amor por ti

Ya había olvidado el olor de la sal.
Pero hoy se apareció cuando llegué al malecón
y aquel recuerdo se hizo uno con el aire
bailando entre mis huesos
la triste canción de la soledad,
del verano sin el mar,
de las vacaciones sin conocerte.


Aquel inicio del año doce
fue muy especial para mí,
como seguro lo fue para ti.
Aprendimos del amor, de la vida,
de la complicidad,
de la familia y del corazón.
Fuimos felices entre los caracoles,
la arena y la humedad
de la costa que caminábamos descalzos;
contábamos las gaviotas agiles
que tentaban con su pico
el alimento del día.
Respiramos el dolor y el amor con la misma intensidad,
y con el mismo cariño lo hicimos piel,
miradas,
sueños.

Hoy sólo tengo miedo
del viaje que emprendiste,
sola en tu barco en altamar,
las tormentas, las mareas;
me queda un cajón con los detalles de tu estadía,
el roce de tus labios sobre los míos en el tintero,
una promesa, mil cartas de amor
y la esperanza intacta,
leve pero poderosa como un sol,
de ver a tu barco anclar en la orilla,
que sueltes tu pelo
y como una brisa fresca
devuelvas el color a esta playa,
donde un fiel hombre de mar
te recuerda con cada atardecer.


Ya había olvidado el olor de la sal.
Pero nunca me olvido de ti.




Mi amor por ti va más allá de las formas del amor. No conoce del tiempo ni de la distancia ni mide sus palabras ni se detiene ante el dolor. Es un amor transparente, urgente, leal, abierto y eterno. Lo puedes tocar si cierras los ojos y piensas en la felicidad. Lo puedes oír como un ritmo constante a un lado de mi pecho. Lo puedes sentir si posas tus labios sobre los míos y te dejas llevar.

Mi amor por ti es el amor más grande del mundo. Se ríe de las verdades absolutas, de los prejuicios, de los temores. Es más fuerte que ellos, despliega sus alas y sólo contiene para sí lo que realmente importa. Sabe de cariños, de amistad, de compañerismo. Piensa en el futuro con calma, pero también con ilusión.

Mi amor por ti es sincero hasta los huesos. Y también se cae, sufre por los golpes, la vida le pega duro. Pero es valiente, terco, no se deja vencer. Aun en la tristeza, sabe lo que vale, sabe lo que quiere, y lucha por ello, no se amilana. Es infantil, adolescente, maduro; es mil cosas a la vez. Pero es, sobre todo, tuyo.

Mi amor por ti es único. Es apasionado, loco, aventurero, tierno. Clava sus ojos en los tuyos e intenta descifrar cada segundo de silencio que se interpone entre nosotros. Está desnudo, sentado al borde de la cama, mirando por la ventana el atardecer del verano. Está quieto, como esperando.

Ya no sé cómo decirte que mato y muero por ti.

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