Extraño a tus ojos
dispuestos en mí
como una decisión
inapelable,
reveladora:
la del amor.
Las mañanas de sol de marzo,
las sábanas compartidas,
los recreos en el fuego de nuestros ojos
y el destino escrito para nosotros dos.
Una decisión inapelable,
reveladora:
la del amor.
16 junio 2014
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