El hueso,
el hueso del poeta
crujiendo intensidades,
años, inviernos, soledades,
destinos que se alejan,
silencios.
Los ojos,
los ojos del poeta,
rabiosos, desafiantes,
dos instantes
que se vulneran
furiosos.
El cuerpo,
el cuerpo del poeta
muriente en la tarde,
un río la sangre
que no detenga
el tiempo.
29 julio 2013
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