Este sábado salí a caminar un rato, pasé por el Parque Central de Miraflores y me detuve en el Anfiteatro Chabuca Granda, se estaba llevando a cabo una de las fechas del II Festival Internacional de Poesía de Lima y había gente tomando el micrófono para recitar sus poemas; todo se veía muy bien y alrededor del anfiteatro, la gente escuchaba atenta a cada participante, era un público mayoritariamente adulto, pasado de los sesenta años, pero también había jóvenes que no superábamos los veinticinco.
Fueron recitando los poetas y le llegó el turno a una chica.
Cogió el micrófono, se presentó y nos dijo que leería dos poemas suyos, “el primero de ellos se titula “Dios es cruel””. Hubo un silencio absorto, miedoso, y ella empezó. Y en su poema, culpaba a Dios por acercarla a la tristeza, a la desazón, a la derrota, siempre haciendo hincapié en su culpabilidad y la crueldad que la azotaba como un temporal.
En medio del poema, una señora empezó a protestar contra la chica silbando y poco después gritando “Satanás es el cruel”, “¿quién te has creído para meterme con Dios?”, “no puedes ofender a Dios”, secundada luego por otros señores animados por el griterío, ofendidos por la insolencia de aquella muchacha de pelos alborotados que se atrevía a responsabilizar a Dios por sus pastillas y su fracaso.
Y los señores no se dieron cuenta de que estaban escuchando poesía. No quisieron darse cuenta que escuchaban poesía. Y los poetas, quizás sin darse cuenta, estaban desafiando la costumbre, estaban desafiando los moldes. Y estaban en el lugar equivocado y a la vez en el mejor lugar para ser la resistencia. Y los señores no entenderán jamás la poesía. Y los señores no serán jamás poesía. Y los poetas deberán ser resistencia. Y los poetas deberán ser vanguardia.
Y yo me fui, compré canchita dulce y mientras caminaba, pensaba en lo genial que fue la situación, porque pese a los reclamos iracundos y la intolerancia, éstos venían por parte de otra generación, y somos los jóvenes quienes estamos libres de ataduras y quienes podemos escribir poemas donde culpamos a Dios, y los leerlos en público.
08 julio 2013
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