29 octubre 2012

Y también, como todos

Porque sí, porque también soy un idiota y apesto muchas veces.
Y porque soy soberbio como un artefacto, y qué sé yo.

Porque he tenido la insolencia y la estupidez de tildar de ignorante a alguien que no coincidía con mi opinión, porque he tenido la bajeza de descalificarlo de tal forma y ahora que lo veo me parece tan degradante mi actitud que he ido a pedirle disculpas con la cabeza gacha por vergüenza. Es que, en serio, ¿a quién se le podría ocurrir calificar así a alguien?, qué idiotez, lo escribo y me dan ganas de esconderme, pero qué manera la mía y cómo son de fuertes el prejuicio y la intolerancia, en fin, por suerte tuve un amigo que me hizo ver eso y cuando me lo dijo, fue como una revelación para mí, yo que era tan bueno y tan correcto y tan “chico de su casa”, sí, yo, actuando como un imbécil, le agradecí y le dije que tenía razón y que era bastante fea esa actitud mía.
Y así, yo, que alzo la voz contra las opresiones y contra las torpezas y las maldades de la gente, yo, yo mismo he caído en lo que critico, y no es que se acabe el mundo ni que por eso me convierta automáticamente en un careta, pasa que soy un ser humano como cualquiera pero yo recién caigo en cuenta de eso, la soberbia muchas veces gana y uno se cree lo que le dice la gente interesada y se siente más de lo que es, lo cual está bien en cierta medida, pero cuando eso altera una conducta limpia y respetuosa, pues no sirve. Y entonces me di de cara contra el mundo, me estrellé contra una pared lo suficientemente grande como para hacerme reaccionar, me di cuenta que soy como todos y no ese póster que muchos pegaban en su cuarto con notas azules en la libreta de calificaciones y la buena conducta en cada centímetro de palabra.
Soy como todos, como cualquiera, espero seguir entendiéndolo y sabiéndome frágil pero no para recogerme las babas sino para entender lo que soy y mejorar cuanto pueda en busca de la armonía que quiero para mí.
Gracias.

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