Como todos los días, el despertador suena a las siete con cincuenta; esta vez no quiero prender la tele para ver los noticieros de siempre con los conductores de siempre, las noticias de siempre y la sangre de siempre. Entonces enciendo la radio, quiero escuchar música, rock; que me acompañe mientras me ducho, barro, cocino, lavo y almuerzo.
No acostumbro escuchar rock por la radio porque siempre estuve descontento con la manera en que las emisoras trabajaban pero quería, otra vez, tomar otra oportunidad y oír cómo resultaba; y, otra vez, no me resultó grata.
En la efe eme limeña están, como las únicas emisoras dedicadas al rock, ‘Oasis’, ‘Oxígeno’ y ‘Doble 9’; antes también estuvieron ‘La Ñ’ (hoy ‘Oasis’) y ‘Z Rock and Pop’.
Con ‘La Ñ’, ‘Oasis’ y ‘Oxígeno’ nunca me llevé bien, pese a que a veces las sintonizaba, nunca fueron de mi total agrado y al poco tiempo las iba olvidando, necesariamente; hasta que desapareció, escuchaba con cierto entusiasmo ‘Z Rock and Pop’ -allí me enteré del último disco de Gustavo Cerati con la difusión del corte ‘Déjà vu’- y luego descubrí ‘Doble 9’ que, creo yo, es la mejor emisora que hay ahora que difunda rock.
Sin embargo -y desde ya, disculpen por meter a todas las estaciones en la misma bolsa-, con todas ellas tengo iguales reparos: la escasa -y en algunos casos nula- difusión de rock en castellano y del rock peruano y la poca actualización del material difundido, cualquiera que éste sea; mientras unas estaciones se pudren en lo mismo, otras avanzan muy poco.
Es así como hoy, en el año 2011, se siguen escuchando por las radios ‘Nos siguen pegando abajo (pecado mortal)’ o ‘No voy en tren’ como si éstos fueran los únicos temas de Charly García o de Nirvana ‘Come as you are’ o ‘Smells like teen spirit’ -encasillando, así, a los artistas en algún género o en alguna época-; es así como hoy, en el año 2011, casi todo el material de casi todas las emisoras está compuesto de rock en inglés habiendo tan buena música hecha en castellano, desde hace cuarenta años hasta ahora mismo; y es así como hoy, en el año 2011, la presencia del rock peruano en dichas estaciones se limita a la difusión de temas de los ochenta -unos geniales, otros olvidables a mi parecer- como si hoy -y también desde hace diez años y más- no existieran solistas y bandas excelentes que se las tienen que ingeniar para difundir su música por Internet para poder ser reconocidos a través de su arte.
Claro, por suerte existe el Internet y -para quienes aún los compramos- los discos, pero eso no debería ser lo normal, lo cotidiano, así nos vamos acostumbrando a la mediocridad y eso no ayuda.
Yo quisiera prender la radio -que está alcance de todos, aquí y en Islandia- y escuchar temas nuevos, diversidad; que en cualquier emisora de rock estuvieran pasando Divididos, Radiohead, Los Bunkers, Nirvana, Pereza, Coldplay, Spinetta, -agárrate de la silla: rock peruano-, Space Bee, Hnos Brothers, Las Amigas de Nadie, Moldes, Rafo Ráez, Amén, Daniel F, Dolores Delirio, Bocanegra, Long Player, El Aire, Campo de Almas, Emergency Blanket, y todo un largo y talentosísimo etcétera.
¿Por qué no?.
Que no siga tratándose de vender y vender y comerciar, y negar y relegar como paquetes el esfuerzo de tantos artistas; que no se trate de leyes, hay que aprender a valorar el trabajo y el talento. Es justo y necesario para ellos y para nosotros, sintonizando todos la misma frecuencia.
21 noviembre 2011
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