14 marzo 2011

Sentencias injustas

Caminaba lento el 2007, yo estaba en 3ro de Secundaria y al salón de clases llegaron unos encuestadores para recoger datos sobre nuestra visión de las drogas (cigarrillos, alcohol, cocaína, etc.); yo ya era amigo del Marlboro y esto es lo que mi memoria recuerda con mediano éxito:

Eran 2 ó 3 muchachos quienes nos guiaban sobre cómo llenar la cartilla de respuestas. Las preguntas eran varias (cerca de cuarenta) y variadas ("¿has consumido drogas alguna vez?", "¿sabes de las sustancias tóxicas que contienen los cigarrillos?"...) pero habían dos que me llamaron la atención y que no respondí porque sus posibles respuestas no reflejaban lo que pensaba (y lo que pienso).
La primera pregunta era "¿qué piensas de un hombre que fuma?" y las alternativas a escoger eran más o menos las siguientes: "a) es exitoso", "b) es varonil", "c) es interesante", "d) es seductor". La segunda pregunta planteaba el mismo caso pero esta vez protagonizado por una mujer y con iguales alternativas.
Pues, como les contaba, no contesté ese par de preguntas y entregué la cartilla incompleta. Me la devolvieron diciéndome que había olvidado responder dos preguntas y les contesté que no las respondí porque no encontraba respuestas -a mi parecer- idóneas, pero me dijeron que de todos modos llene la cartilla y mis 15 años me aconsejaron que la llenase y que me evite líos en los que tengo todas las de perder...

Esa situación me molestó.
Si una de las alternativas hubiese sido "c) que le gusta fumar", yo la habría marcado no sólo porque es lo que creo cuando veo a alguien con un cigarro en la mano sino que -además- es lo que me pasa. Me molestó que quieran forzar una respuesta, ¿y para qué?; yo supongo -sospecho- que con los resultados de la encuesta, hicieron un balance de la visión y el consumo de drogas de los jóvenes pero con una conclusión errónea: si, por ejemplo, respondí que pensaba exitoso a quien fuma, pues resolverán que si el alumno fuma es porque pretende parecer exitoso, y eso no es exactamente cierto en todos los casos...
Me molesta que el resultado de este tipo de encuestas (que podrían ser sumamente útiles) sea, en parte, dado por respuestas marcadas por la presión que lo único que logran es encasillar a la gente, etiquetarla, señalarla con el dedo acusador, sentenciarla. Y eso es injusto.

2 comentarios:

Gerardo dijo...

Es bueno que te desahogues por medio de la escritura, aunque también se busca que otros lean lo que piensas, si no realmente todo quedaría sobre un papel y en el olvido. Las ideas y las palabras nacen para compartirlas, y es ahí donde verdaderamente tienen su total sentido.
Tener un criterio propio es tan importante para no permitir que terceros nos manipulen, no importa la edad pero si la determinación de asentar lo que pensamos aunque no parezca lo correcto a otros, pero sería negativo guardarnos las cosas en nuestro interior, porque a traves de los años podríamos lamentarnos.
Emitir una opinión, incluso dejando en blanco una opción es equivalente a opinar. No siempre las palabras son el único lenguaje, también lo es el silencio, y a veces éste muchas veces es más fuerte si no tenemos nada que decir, aunque es díficil que ello ocurra, mi mejor sugerencia es jamás callar ante las injusticias, aunque ello implique ser victimas de criticas o miramientos. La autenticidad y la verdad al final siempre estarán de tu lado.

Roberto Renzo dijo...

Hola Gerardo, gracias por leer y por comentar.
Es cierto lo que dices; ahora, pensándolo mejor y con la complicidad de los años, me doy cuenta de que lo justo hubiera sido sentar claramente mi opinión pero en ese entonces tal vez mis temores o recelos eran un poco más invasivos y no me permitían tomar ese tipo de actitud.
Es así como uno aprende en la vida y la lección se va aprendiendo -y aprehendiendo- todos los días.

Saludos desde Lima.