11 julio 2011

Szyszlo. Retrospectiva

Sábado 09 de julio.
Me desperté, me bañé, me preparé un café, leí el diario, hice el crucigrama, tomé desayuno y me enrumbé al Museo de Arte de Lima, en el Centro, para ver 'Szyszlo. Retrospectiva', la muestra que reúne gran parte de la obra del pintor y artista plástico peruano Fernando de Szyszlo.
El bus me dejó a dos cuadras del museo y hacía mucho frío pero la expectativa que guardaba por ver la exposición era tanta que el cielo gris y las caras extrañas en las que desconfiaba un poco pasaron a un segundo plano.

Entrar a cada una de las tres salas que acogen la muestra es entrar a otro mundo, a otra realidad, es intentar sentir lo que Szyszlo siente, lo que expresa en sus obras.
Me atrapó ver 'Yawar Fiesta VI', un óleo sobre tela de 1963 inspirado en la novela 'Yawar Fiesta' de José María Arguedas; también el díptico 'Abolición de la muerte', acrílico sobre tela que data del año 1987 y que toma su nombre del poemario de Emilio Adolfo Westphalen. Me atrapó ver su cortometraje 'Esta pared no es medianera', del año 1952, que relata una historia de amor entre la arena y la magia que aún hoy expresa el blanco y negro. Me gustó el 'Homenaje a Vallejo', carpeta litográfica del año 1950 que describe en sus trazos los poemas de César Vallejo. Me interesaron también la serie 'Cajamarca', del año 1959, y sus trabajos con la escultura.
Pero Fernando de Szyszlo no es sólo un gran pintor y un gran artista plástico. Tengo la certeza de que es un señor, con ideas claras, admirable por su genuina entrega al arte, por su respeto por su trabajo, por la vida, por la muerte, por sus amigos; admirable porque creo que, antes que todo, es honesto consigo mismo y así con los demás -a través de su obra y de sus palabras- y ése es un valor altísimo; presiento que ese equilibrio de formas y colores busca decirnos algo que cale en nosotros, que nos cuestione lo establecido, que nos lleve a pensar.
Haber visitado la muestra, además de haber sido una experiencia hermosa, ha confirmado mi perspectiva de las cosas.

De regreso a casa y hasta ahora me queda la idea de que no estoy (estamos) tan solo (solos), que hay mucha gente interesada en el arte, en ir a ver una muestra aun cuando deba hacer un recorrido largo y molesto por entre el tráfico de la ciudad, que ahorra el dinero necesario para comprar y leer un libro, que va a un pequeño o gran concierto y lo disfruta al máximo; que está haciendo cosas importantes sin que las luces y la bulla mediáticos estén sobre ella.
La promoción del arte no es un aspecto secundario o un tema a tratar cuando quede algo de  tiempo sobrante; yo aún tengo la esperanza de que el arte empiece a ser -tal vez poco a poco- parte indispensable de la vida de todos.

4 comentarios:

Carolina Ascorbe dijo...

Breve y profundo ,yo también fui a la exposición

Roberto Renzo dijo...

Gracias por comentar Caro, espero que lo hayas pasado igual de bien que yo.
Y ojalá te haya gustado la nota.
Saludos.

izamar luna dijo...

M PUEDES INFORMAR SOBRE LAS ENTRADAS Y COMO HAGO PARA IR.. PLEASE!

Roberto Renzo dijo...

Izamar...
Está en el MALI, va hasta el 2 de octubre... S/.6 la entrada todos los días (S/.1 los domingos)

http://www.mali.pe/expo_detalle.php?id=94&p=act&anio=2011

Saludos.